Contradicciones

Nos visitó la Relatora Especial del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, exponiendo realidades dramáticas en Uruguay, en lo referente a explotación de menores tanto en el trabajo como en lo sexual.

“'Esto ocurre particularmente entre los sectores marginados de la población, que acuden a la prostitución infantil como una forma de superar su mala situación económica”, apuntó la relatora.

“Ezeilo, abogada de origen nigeriano que asumió sus funciones en la ONU en 2008, encontró además varios casos de explotación laboral de inmigrantes, sobre todo en las industrias pesqueras y en el sector agrícola, donde el fenómeno ha ido en aumento.” (del diario El País 19/9/2010).

Pues bien: ¿mala situación económica? Quien lo dijo?

Que sepamos, las autoridades han echado las campanas al vuelo porque el país ha crecido casi un diez por ciento, y si esto es realidad, nos congratulamos por ello.

Es una buena noticia.

Pero, ¿cómo atar estas dos moscas por el rabo?

¿Cómo puede un país con envidiable crecimiento en América Latina exhibir como contrapartida un drama humanista de ribetes trágicos?

No olvidemos que esta señora es una delegada del Consejo de DERECHOS HUMANOS de la ONU.

Y nadie mejor para luchar por los derechos humanos, que justamente los líderes del oficialismo, que han hecho su plataforma política reclamando por tal reivindicación, con la cual estamos totalmente de acuerdo, valga decirlo.

Sin embargo, eso de que los sectores marginados (¿existen en Uruguay?) acuden a la prostitución infantil para superar su “mala situación económica”, nos parece un lastre muy penoso para los que nos ven desde el exterior, contrastando con la bonanza anunciada.

Si los dignos deportistas nos han representado muy bien en el campeonato del mundo de fútbol, esto nos representa muy mal.

Pero somos optimistas, confiamos en que se solucionarán estos baches, o quizá solamente sean fuegos de artificio. O también pudo haber sido visto con mucha subjetividad…

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