“Está todo inventado, sólo resta hacer las cosas”





Reportaje Mariano TUCCI


Parafraseando al ex presidente de la República Tabaré Vázquez podemos decir que “el flaco” Alejandro Atchugarry, “un tipo que siempre fue de izquierda” según otro ex presidente, se encuentra retirado de la actividad política pública, pero para sorpresa de algunos, hizo su aparición en un modesto Hotel de la ciudad de San José de Mayo ante un colmado auditorio de militantes y adherentes del partido Colorado.
Fiel a su estilo evitó una y otra vez la crítica fácil y bregó por la unidad de los uruguayos, remarcando permanentemente nuestras virtudes ciudadanas.
La síntesis de su exposición la realizó finalizada su participación en el taller sobre ideología organizado por la secretaría del Congreso Ideológico.
Frente un grupo de periodistas locales, y al ser consultado por una eventual candidatura presidencial, Atchugarry fue contundente: “es el tiempo de la gente más joven, el rol nuestro es aportar alguna información, aportar algún comentario con la clara sensación, de que la renovación pasa en los partidos por que los más veteranos estemos en lo que tenemos que estar, aportando ideas y dejando a los jóvenes que tomen el protagonismo”.
Clarito como el agua. Está afuera, seguirá afuera pero dentro del corazón de todos los votantes de su partido que lo recuerdan, al decir de uno de los muchachos que asistió a la charla, como “un titán, en una época donde si éste hombre no se ponía las pilas, a esta altura andábamos todos de tapa rabos”.
Esa es la sensación que quedó en los asistentes a la reunión efectuada en el departamento de San José. La de ir a escuchar a un hombre que legisló, que gobernó y que se alejó de la vida política “pública” para dedicarse a otras tan honorables como la última.
Se fue, dice su entorno, con la tranquilidad del deber cumplido, aunque algunos consideren que le quedaba cuerda para un tirón más.
Ahondando en su exposición, el ex ministro de Economía, discurrió sobre la necesidad de que Uruguay diversifique sus destinos de exportación, para evitar la dependencia económica de los vaivenes de la economía Argentina y del mercado brasileño: “así que lo que uno primero debe plantearse como destino de país, es que tenemos una balanza muy desfavorable con Argentina y con Brasil… nuestro destino es el mundo y para eso hay que apoyar la competitividad del país.
Fíjese. Si usted mira una estadística de comercio exterior se va a sorprender. Va a encontrar que los uruguayos le exportamos a 130 países. Y si usted toma destinos casi ignotos para la mayoría de nosotros y los suma… es más de lo que le vendemos a la Argentina. Quiere decir que los uruguayos tienen una enorme capacidad para hacer cosas.
¿Qué necesitan?, una mayor competitividad, disminuir los impuestos que gravan al trabajo nacional, y que eso nos permita depender menos de la región, porque la región evidentemente siempre tiene problemas.
Eso no significa que haya que pelearse, somos vecinos desde el nacimiento, pero como desde Artigas, hay que buscar el crecimiento del país hacia afuera”.
Atchugarry consideró que la situación bilateral que nuestro país vive con la República Argentina y en general, el conflictivo funcionamiento del Mercado Común del Sur, tiene su reflejo en la gesta Artigüista, momento de la historia nacional al cuál el ex dirigente refirió de manera permanente: “vinimos a San José para hablar de cosas de largo plazo. La vigencia de las ideas como rector de la construcción del país del futuro.
En ese sentido, ese conjunto de ideas que se manejan desde José Gervasio Artigas, pasando por las instrucciones del Año XIII (…) y ustedes va a leer ahí que el centro de los problemas que tenemos a nivel del Mercosur y el mundo ya eran problemas en aquella época, y que las soluciones que se fueron buscando fue… ya el mismo Artigas lo planteaba… algo parecido al Mercosur, o sea… provincias libres de impuestos entre ellas pero apertura al exterior.
Es más: abre los puertos de Colonia y Maldonado y le pide a su majestad británica como se decía en aquella época la libre navegación”.
Con sutileza fue enumerando los logros políticos del jefe de los Orientales y la vigencia de sus ideas en un mundo que ha cambiado sustancialmente, pero no en su génesis política.
Si bien evitó la confrontación directa y evadió preguntas que hacen a la actualidad política arguyendo que no cree que “deba decir lo que tienen que hacer” los gobernantes, Atchugarry señaló que no deben descuidarse valores esenciales que han distinguido a los uruguayos en más de 170 años: “otro de los puntos es cuidar los valores esenciales del país, la seguridad pública, la tranquilidad, notoriamente hay que reforzar la educación de nuestros jóvenes.
Notoriamente hay que hacer una reforma urbana, en un país que no crece es necesario (se han ido despoblando los centros de las ciudades).
Si usted recorre el mundo ve que no hay gente durmiendo en la calle ni carritos a caballo, y donde todo el mundo colabora, clasificando en su casa la basura… no hay que inventar nada, está todo inventado, ¡hay que hacerlo!
La invitación del ex senador fue a realizar de manera inmediata las cosas que hay por hacer a nivel gubernamental y a nivel partidario.
Sobre la actual conducción económica, Atchugarry opinó que quienes están al frente “es gente muy competente pero notoriamente uno tiene diferencias en varios aspectos”, remarcó.
En este sentido, habló sobre la realidad de las entidades financieras. “por ponerle un ejemplo, a mi me parece que al Banco de la República, que es un gran banco fortalecido por los uruguayos en la crisis, hoy debería proteger al público de las enormes tasas al consumo que se están cobrando.
En un país que no llega al 10% de la inflación anual… está bastante por debajo de eso, a usted cuando va a sacar un préstamo o comprar un artículo para su casa le cobran el 90, el 80 o el 70%... no puede ser. Y como esas cosas no se pueden decretar, no es hacer una ley y que los intereses sean baratos, no existe eso.
Pero si usted tiene un banco que tiene una gran participación en el mercado yo esperaría que ese banco liderara la baja de los intereses en protección de los ciudadanos que en definitiva son sus propietarios.
Toco este tema porque estamos por cumplir diez años desde que se fortaleció el Banco de la República con la ayuda de todos los uruguayos”, indicó Atchugarry.
Por allí pasaron las líneas centrales de las reflexiones del ex ministro de Economía que para finalizar recordó que “una de las formas de mejorar la situación de las familias es tener más austeridad en el Estado, cobrar algún impuesto menos y una actitud de parte de los organismos del Estado de bajarle las tasas a la población”. 

Una fría tarde en el departamento de San José se templó en la sala de conferencias del Hotel Centro; la gente se fue con la sangre caliente, porque si bien respetan la decisión del “flaco”, a muchos le gustaría que volviera al ruedo.

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