Jorge
AZAR-GOMEZ
Ex
representante de Uruguay ante O.N.U.
azargomezjorge@gmail.com
El gobierno no se ha dado cuenta que a
Uruguay le ha faltado y le sigue faltando lobby e inteligencia internacional, a
efectos de iniciar y dar continuidad a una política exterior, así como a una
seria estrategia de comercio exterior y captación de inversiones.
En Política Exterior, se hace difícil,
comprender cuál va a ser la estrategia
de Uruguay después de la acusación
directa del presidente de Francia, acompañado por el permanente acoso de la
presidenta de Argentina para con nuestro País.
Sucede lo mismo al elaborar una teoría sobre
las relaciones actuales entre Argentina y Uruguay. Para algunos, las relaciones
evolucionan en línea recta e ininterrumpida, para otros en forma de espiral.
Lo expresado por Sarkozy en el G20, demuestra
que el gobierno sigue sin rumbos ni estrategias en política exterior, pues lo expresado por el
presidente galo era un tema que estaba en las agendas de la autoridades
uruguayas, las cuales no actuaron en su momento con un buen lobby y activando
la inteligencia internacional.
Cuando hay problemas nuestra diplomacia debe
actuar y cuando surgen dificultades se mira a la falta de previsión del estado
sobre los tiempos cíclicos en que los problemas aparecen.
Es así que tuvo que salir el Presidente
Mujica en una rápida gira, para apagar el incendio y hasta el momento tuvo una respuesta concreta
del presidente de México y una declaración difusa, propia de Itamaraty.
Es así que el canciller, Antonio Patriota, en
una breve declaración a la prensa junto al canciller uruguayo, Luis Almagro,
con el que se reunió, dijo: "Dilma Rousseff transmitió al presidente
Mujica la inconformidad de Brasil con declaraciones de ciertos dirigentes que
puedan dar margen en el tratamiento del tema tributario a estigmatización
indebida de países".
Como se desprende de las declaraciones de
Patriota, Itamaraty no menciono a Sarkozy, habla de la inconformidad de Brasil
con “declaraciones de ciertos dirigentes”, sin mencionar quienes son, ¿se
refieren al mandatario francés, a la presidenta de Argentina?, es tan vago este
punto de la declaración, que se puede prestar a muchas interpretaciones.
Finaliza el comunicado expresando que esas
declaraciones:”pueden dar margen en el tratamiento del tema tributario a
estigmatización indebida de países" no mencionan directamente a Uruguay,
ni afirman que no somos un Paraíso Fiscal.
Argentina, hasta ahora está sumida en un
profundo y prolongado silencio del Gobierno , que sólo se atrevió a tildarnos
por medio del canciller Timmerman de “Guarida Fiscal” ( `guarida` significa:
lugar donde se refugia y esconde un delincuente, amparo, refugio, asilo. En
este sentido, especifica el diccionario, guarida se toma a mala parte: guarida
de ladrones, de contrabandistas etc.).
De estas situaciones se desprende que
necesitamos ubicar en los mejores lugares del planeta a nuestros mejores
negociadores para que cumplan la tarea de adelantarnos a las situaciones que
pongan en situación incómoda al Gobierno y
la imagen de Uruguay.
En Comercio Exterior, teniendo en cuenta las
trabas que encontramos en forma permanente dentro del Mercosur para colocar
nuestros productos, hoy tenemos que dar respuesta eficaz a dos preguntas
correlacionadas: ¿somos competitivos en otros mercados? ¿tenemos una estructura
de venta en el exterior acorde a nuestras necesidades inmediatas?
Aún nos falta mucho para ser competitivos, se
tuvo temor de innovar, creando una red de promoción y venta de los productos
"made in Uruguay" sin precedentes.
Esta política se debe complementar, como dije
anteriormente con la designación de negociadores, con experiencia
internacional, que concreten un lobby serio, efectivo y permanente en distintas
zonas del planeta que nos permitan abrir nuevos mercados, reafirmar y ampliar
los que ya están y que políticamente le abran las puertas que nuestro gobierno
necesita para hacer conocer sus estrategias políticas y comerciales.
Debemos estar preparados para realizar
aportes de calidad. Como analistas,nuestras principales obligaciones son
ofrecer información y proponer iniciativas a nuestros gobernantes pero,
también, no cooperar con políticas erróneas.
Desde un ángulo productivo, la exportación es
un fin que requiere una organización específica para promoverla y es lo que me
lleva a promover junto a otras acciones, la integración de nuestras embajadas
al sistema de comercio exterior junto con un equipo de lobistas.
Menciono, entre otras acciones, la reducción
eficiente del gasto público, el dictado de una moderna reglamentación de
protección de los mercados conquistados, declarándolos "Mercados de
Interés Público o Nacional”, con severas sanciones para el exportador que
perjudique la continuidad de la colocación de productos uruguayos en ese lugar
por una mala práctica en sus operaciones y la reorganización eficaz, de las
agencias estatales, vinculadas a la exportación.
Si somos capaces de promover iniciativas
inteligentes, Uruguay puede convertirse en un importante exportador de
productos elaborados a mercados hasta ahora inexplorados.
Para ello, confianza y dirección con un
sólido respaldo técnico son indispensables para recuperar la confianza en el
comercio exterior. Debemos y podemos desafiar el futuro.
Producir sin vender no lleva a nada, el
Estado si no promueve una dimensión activa del comercio está ausente de las
políticas fundamentales.
Al dejar librado todo a las reglas del
mercado, que se arregle por sí solas, el Estado estuvo ausente en la definición
de una política de comercio exterior.
Por eso tiene que haber una interrelación
permanente entre el sector privado y el Estado, una verdadera alianza entre el
estado, los que producen, los que comercian, los que exportan. Esto tiene que
ser una actividad de todo un país, así como una acción permanente de un lobby
profesional que actúe en el lugar y en el momento adecuado.
Cuando hoy nos planteamos los problemas de
competitividad, yo me pregunto: ¿por qué hoy?. Porque la crisis nos llama la
atención, podemos ser más competitivos hoy, que habiéndolo sido más
competitivos ayer mayores hubieran sido los ingresos, mejor la posición para
acceder a determinados mercados, por eso no debemos pensar en analizar las
causa y después actuar, debemos vender hoy.
La imagen comercial de nuestro país en el
exterior es baja, el marketing de nuestro país es inexistente. El sistema de
promoción internacional de Uruguay, en el mejor de los casos es ineficiente. Y
tenemos poco trabajo de inteligencia internacional.
Pienso que nuestro país tiene la fuerza de lo
natural frente a los países desarrollados que han abusado de fertilizantes y
productos químicos, pero lo natural está también en la fuerza de nuestros
paisajes para la atracción del turismo, que es una manera de exportación.
Por eso, insisto, lo importante que es el
lobby permanente, lo importante que es la inteligencia internacional, lo
importante que es el comercio exterior, lo importante que es la imagen del país
y cómo nuestros productos en el exterior hacen a la imagen del país.
Es necesario crear esa corriente de simpatía
y aplicar aquel principio de que hay que producir en función de la demanda
antes que trabajar sobre la base de la oferta, el mundo se mueve así. Atendamos
a los requerimientos de la demanda y de los mercados y podremos ofrecer más
presencia uruguaya en el mercado internacional.
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