Custodiando por un Sueño

EL MISTERIO DEL INTERFORT
Los criterios de custodia  de Bonomi y sus subordinados, son realmente un misterio…
Por José Luis Ituño

Hasta las lágrimas.
Ricardo Fort habló de su visita a Uruguay en varios medios argentinos, realmente conmovido por la forma en que fue recibido y atendido en nuestro país “con la misma custodia policial de Chávez” dijo.
Poseedor del don de meterse en cuanto lío hay, las historias del magnate chocolatero, ahora convertido en estrella televisiva y teatral,  no cesan de nutrir cuanta redacción y estudio pisa.
Muchos podrían pensar que el tipo es un estúpido, compulsivo comprador de novias, pero a juzgar por como le va, creo que el estúpido soy yo o muchos de los que lo critican.
Lo cierto que Ricardo Fort sin duda alguna es el personaje del momento para argentinos y uruguayos, además de que –aunque cueste escribirlo- el bailando del mediático Marcelo Tinelli –ahora sin Fort según trascendió-  no será lo mismo sin él.
De todos modos, los comentarios sobre “la leyenda Fort” corresponderán a Rial o a la Canosa, a mi me toca OPINAR de otro tema, que tiene que ver con su desembarco artístico en Uruguay con “Fortuna” una semana atrás.
El popular Fort apenas llegó a Uruguay, se trasladó a Punta del Este.
Estaba todo arreglado y la comitiva partió rauda hacia el este como si se tratara de un mandatario invitado o del Secretario de la OEA.
Lo insólito del caso, fue la custodia dispensada por  el Departamento de Operaciones Especiales DOE abriéndole paso por las calles de Montevideo y hasta nuestro principal balneario a una  velocidad que en algunos tramos superó los límites establecidos por las reglamentaciones de nuestras rutas.
Lo de la velocidad dejémoslo de lado, aunque a partir de este disparáte de escoltar al señor Ricardo Fort se deduce que la nafta de esas motos las pagamos todos los uruguayos.

BARRERAS ABAJO Y SIN CASCOS

Ante versiones de prensa que consignaban que el visitante había pasado por los peajes en forma gratuita, OPINAR se comunicó con una fuente de Corporación Vial del Uruguay a fin de confirmar o desmentir esta noticia.
“El Sr. Fort efectivamente pasó por ambos peajes manejando él mismo su propio vehículo un Rolls Royce de color gris.  En el primer peaje del arroyo Pando, abonó los 50 pesos con un billete de 10 dólares, mientras que en el segundo peaje (habiendo cambiado dinero uruguayo) lo hizo con un billete de 50 pesos” confirmó la fuente a OPINAR.
El mismo ejecutivo aseguró a nuestro Semanario “para que te des una idea, cuando Bush estuvo en Uruguay, pagó peaje” .
Asimismo comentó que cuando llegaron al peaje, dos de sus custodias que venían como acompañantes en las motos que habitualmente lo escoltan, venían sin casco, lo que advertido por la policía caminera en el peaje, determinó que debieran bajarse de las motos y ascender a los vehículos de la comitiva de Fort.
Claro que hasta el peaje, los muchachos transgredieron todas las normas de tránsito uruguayas…….y nadie los paró, inclusive los dos policías de la DOE que escoltaron a Fort y sus muchachos, tampoco intervinieron.

CON LA NAFTA DE TODOS

Unos días antes de la llegada de Fort a Uruguay, el DOE recibió la orden superior de brindar seguridad al empresario y personaje televisivo argentino.
El Departamento de Operaciones Especiales (DOE), dependiente de la Jefatura de Policía de Montevideo, tiene como objetivo en forma gratuita brindar seguridad y protección a cuerpos diplomáticos y figuras públicas que llegan de visita a Uruguay.
Según explicaron fuentes de la Jefatura de Policía de Montevideo a un medio de nuestro país, se entendió que dada la popularidad de Fort "era necesario" brindarle el servicio del DOE a través de dos policías de tránsito que fueran "abriéndole el paso" al Rolls Royce a otro auto BMW en el que se trasladaría el mediático argentino y su comitiva, garantizando “la seguridad e integridad de Ricardo Fort”.
Realmente no sé quien dio la orden al DOE (supongo que habrá salido del Ministerio), o quien y con qué criterio, midió la popularidad de Fort  pero por donde se lo mire resulta un despropósito en un país como el nuestro, en el que todas esas persecutas e historias de telenovela no existen.
¿Cuál fue la idea con la custodia? ¿Pasarse los semáforos en rojo? ¿Correr los vehículos a su paso, abriéndole paso para llegar más rápido al teatro? ¿Legitimar las infracciones de tránsito?.
Bonomi debería dejar de mirar a Tinelli, y darnos algunas respuestas a los uruguayos, que con nuestros impuestos pagamos el combustible de las motos que custodiaron a Fort.

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