En el clásico de Lewis Carroll “Alicia en
el País de las Maravillas” se da un dialogo entre la protagonista y un gato que
dice mucho.
“Minino de Chesire”, dijo Alicia
tímidamente, “ ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir
de aquí?”.
“Eso depende en gran parte del sitio al que
quieras llegar”, dijo el Gato.
“No me importa mucho el sitio”, dijo
Alicia.
“Entonces tampoco importa mucho el camino”,
dijo el Gato.
Esto es lo que parece pasarle a nuestro
Gobierno y en especial a nuestro Presidente.
Ante la crisis desatada por las
declaraciones del Presidente de Francia, de nuevo, el Sr. Mujica se la agarró
con la oposición.
No con su canciller que, en el mejor de los
supuestos, estuvo omiso. Ni con el Embajador en Francia. Siquiera con los
encargados de monitorear estos temas o los que designaron el récord de 20
embajadores de confianza, es decir amigos no profesionales, en el último año y
medio.
Se la agarró con la oposición y dijo que no
teníamos propuesta.
Le hemos entregado 50 propuestas para
mejorar la seguridad en el país http://tinyurl.com/7uy3qwt), 50 propuestas para
mejorar la educación (http://tinyurl.com/7r4qyhe), 50 medidas para el agro
(http://tinyurl.com/7zkoy4m), y muchas más.
También fuimos claros la semana pasada en
esta misma columna acerca del camino que hay que seguir con Argentina y Brasil
y la información tributaria: no hay que negociar bilateralmente con ellos.
Esa fue una propuesta concreta y fundada.
No hay que negociar bilateralmente con
quienes nos incluyeron en ese listado agraviante. No hay que hacerlo bajo la
amenaza de que si no hacemos lo que ellos piden seremos radiados de la
comunidad internacional.
Resulta obvio que en cualquier negociación
que se emprenda estaremos en desventaja puesto que ellos conocen la amenaza,
más aún, la instigaron.
Pero tampoco podemos quedarnos quietos y no
hacer nada. De ahí nuestra propuesta de la semana pasada: Uruguay debe elaborar
un tratado para evitar la doble imposición y uno para dar la información.
Con ellos en la mano, debe hacer una oferta
pública de otorgar la información a cualquier país que lo solicite, pero sólo,
y solamente, si quien lo pide suscribe previamente un Tratado para evitar la
doble imposición. Es decir si quien pide la información acepta que las
inversiones que hay en el Uruguay pagan impuestos en el Uruguay y no en el
extranjero, se le dará la información. De lo contrario no.
A su vez, debe dejar claro que la
información que se dará, será exclusivamente de operaciones e inversiones que
se realicen de aquí en más. No habrá retroactividad porque el Uruguay es un
país serio y no cambia el régimen legal para atrás como hacen otros. Porque
respetamos la institucionalidad y el Derecho.
Uruguay debe tratar de suscribir estos
tratados primero con Estados Unidos (que ya reconoce unilateralmente tax credit
a sus nacionales que invierten en el Uruguay), Rusia y China. Que son socios
relevantes.
Después decirle a Argentina, Brasil y el
G20 que quien quiera la información debe respetar la soberanía tributaria del
Uruguay. Es decir pararse firmemente frente a Argentina y decirle de una vez
basta.
Esta es una propuesta concreta para salir
de dónde estamos. Quizás alguno no la entienda porque no sabe que para elegir
un camino hay que saber dónde se quiere llegar. Como le dijo el Gato de Chesire
a Alicia.
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