Lo intentó robar y lo mató

Entrevista con ROSARIO PIFANO

“No quiero que me conozcan a través de esto”
No hay crónica que refleje sensaciones y emociones humanas en situaciones extremas como la que relataremos a continuación. Timorato si los hay, nervioso y con una profunda preocupación por su libertad y la tranquilidad de su familia, Rosario Pifano, comerciante de Piedras Blancas fue asaltado dieciséis veces en 23 años. Tres disparos bastaron para acabar con la vida de un menor de diecisiete años que pretendía robarlo. Según publica el matutino Ultimas Noticias, Pifano, de 58 años de edad, estaba en el fondo del comercio cuando entraron los delincuentes. Al escuchar gritos de sus empleados fue a la parte delantera del negocio. Cuando los amantes de lo ajeno vieron a Pifano, que tenía una pistola en sus manos, abrieron fuego. Ante estos disparos, el comerciante dijo que se protegió detrás de un árbol y disparó hacia los delincuentes, que fugaban en una moto. Uno de los disparos impactó en el joven de iniciales C.E.K.P., de 17 años, quien ya tenía antecedentes penales por rapiña y que falleció horas después, por la gravedad de sus heridas en el hospital Pasteur. La fiscal Mirtha Guianze deberá pronunciarse sobre el hecho en el mes de febrero.



¿Tienes tu casa enrejada, tu comercio enrejado?



Mi comercio esta en una esquina y tiene una reja perimetral propia del terreno. No trabajo con rejas. Nosotros tenemos un pequeño autoservice familiar, somos prácticamente todos familiares quienes trabajamos, pero no trabajo por ahora con rejas y espero no trabajar con rejas.

No se nos ha presentado la opción de que si no es con rejas no pedemos trabajar.



¿Y la zona como es Rosario?



Es conflictiva. Estoy en Piedras Blancas, bueno, ustedes mismos la catalogan de un color… ustedes mismos saben como esta designada esta zona.



¿El patrullaje es adecuado, la presencia policial es notoria en Piedras Blancas?



No se… mas o menos. A veces se ve algo, pero creo que no pasa por ahí el tema… el patrullaje creo que disminuiría las rapiñas, o los hurtos, como tú quieras designar el hecho delictivo.

Me da la impresión que serviría pero creo que no hay una medida que diga; ¡ha ésta es la medida!, creo que es un conjunto de medidas que aplicándolas… ahora, las medidas no las voy a decir yo, ni tengo la capacidad para hacerlo.



¿Podes relatar a los lectores de Opinar lo acontecido en tu comercio?



No, mira, yo ya he dicho algunas cosas, pero me dijeron que no lo haga porque estoy en una instancia judicial; lo he hecho por la necesidad de explicar algunas cosas…



¿Cuántas veces te han robado y cual es el valor aproximado de lo que se le han llevado?



Bueno yo tengo veintitrés años de comercio. En ese período nos han robado dieciséis veces. Vos me decís eso y … yo no sé el valor.

Lo que si importa, porque uno trabaja por la plata…a nadie le gusta que le saquen lo que ha ganado con el sudor de su frente, digo, eso es una cosa que es así, pero lo que mas lastima y lo que mas mueve el piso, es como pega cuando uno es pasado por ese momento.

Uno cuando pasa por un momento así queda mucho tiempo marcado, mucho tiempo sufriendo, ya vez que el ministerio tiene una parte de atención… me está atendiendo muy bien en la parte psicológica. Que lo necesitamos porque…



¿A tu familia también la atienden?



Si, si, estuvimos ahí y nos atendieron muy bien, y bueno, eso ayuda. Toda medida que se tome ayuda a la causa.

Yo digo, están esperando una medida que solucione y yo creo que no es así, que una medida no soluciona… hay un conjunto de medidas que se tienen que hacer, entonces en ese paquete de medidas, encontraríamos un poco la disminución de estas cosas.



¿Cuantas denuncias tienes radicadas en la seccional de tu zona?



Cada vez que me han robado hemos denunciado.



Has cumplido rigurosamente con el procedimiento…te roban y denuncias…



Creo que se ha hecho así. Creo que en casi todas se radicó la denuncia.



¿Cómo se vive después de un hecho así?



Te quedas medio jodido. No se explicarlo, es jodido, solo hay que estar; el que está del otro lado sabe de lo que estoy hablando. Es muy difícil transmitir esa sensación.

Es una sensación de impotencia, es una sensación de miedo, porque uno no tiene una preparación… cada cual tiene una formación en lo suyo, en su trabajo, el bolichero para despachar azúcar, el conductor para conducir…



Esto te cambió la vida



Y si. Nos cambia, sí nos han robado muchas veces pero llegar a este límite no.



Luego de este hecho desgraciado, ¿si vuelve a ocurrirte lo mismo, actuarías de la misma forma?



Ya me preguntaron eso ¿sabes? Y yo te voy a decir lo mismo, y estoy de nuevo hablando… ustedes los periodistas tienen una habilidad particular para hacerlo hablar a uno… (risas)

Saben de la condición de uno que parece que necesita explicarlo… es una necesidad de quien pasa por algo así de explicar y de que alguien lo entienda por lo que esta pasando.

Yo no quiero que de esa necesidad se saque ningún tipo de… no digo, de querer salir en los medios, mi intención es mantener un perfil bajo, ser un “señor Muñoz”, como decía en declaraciones, sin que nadie me conozca, esa es mi intención.

Y no quiero que me conozcan a través de esto.

A mi me gustaría seguir como siempre, acá, trabajando como hace veintitrés años, doce, trece catorce horas.

Si hay algo bueno de todo esto, es que he recibido el apoyo del barrio donde yo nací.

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