CULTURALES

Wilmar PEREIRA

La soberanía de un país, no se limita solamente a vigilar las fronteras, a responder enojados cuando otros de afuera digan cosas que creemos ofensivas, etc. La soberanía de un país se defiende también  cuando nos tratamos a todos sin discriminaciones, siendo un tipo de soberanía interna. Rechazar por ejemplo la simpleza de “me voy para afuera”, cuando en realidad se está yendo para adentro, ya que se va al interior, verdad? Mucha gente se enoja con el tema de la descentralización, quizá por verla solamente en su aspecto material.  Pero hace unos años leí una redacción de un chico de sexto año de primaria, cuyo tema era:”¿conoces a algún  ministro de gobierno?” Y sorprendido, leí: “…quiero un Ministro de Cultura que salga de Montevideo, que no sea un Ministro de Montevideo, que solamente concurre e inaugura eventos allí, que no promueve con su presencia a nadie ni se juega por nadie tierra adentro. Es necesario visitar los pueblos pequeños de un país pequeño, pero no para pasar inadvertido, sino para que los niños sepamos  que tenemos un Ministro de Cultura, le miremos  la cara y nos enteremos de  su nombre, porque nuestros padres también lo están sustentando en su cargo. Quiero un Ministro que, por lo menos una vez en toda su gestión, vaya por ejemplo, a una escuelita del Cerro de la Ventana en Rivera, o al Pueblo Las Flores, o al Pueblo Cabellos en Artigas, nos pregunte qué necesitamos, si nos gustaría una pequeña casita de teatro o de títeres en el viejo galpón, un pequeño taller de artes plásticas, con la visita periódica  de un profesor.  “…cosas chicas para el mundo, pero grandes para nosotros…” Al decir de Elías Regules.
Aunque sea una vez en su vida, comprendiendo nosotros la gran actividad de un ministro…como lo ha hecho el gabinete de ministros sesionando en los pueblos…”
 Sí, nosotros sabemos que un ministro no podría contemplar la aspiración  inocente de aquel chico, pero sería lindo, no?  La descentralización debe estar  en la mente de todos, no en lo físico, para que el país siendo tan pequeño, crezca en lo que ha sido otrora su fuerte, la cultura, debe darse una integración en todos los ámbitos. Es más o menos lo que ha pregonado el propio Presidente de la República. Y la nota viene al caso, luego de varios hechos negativos de la cultura nacional (léase montevideana), en el año 2010, como la aprobación de la ley jubilatoria  para “artistas” (Ley 18384), en la cual se contempla únicamente a los teatreros de Montevideo, puesto que los teatros del interior no tienen la infraestructura necesaria como para exhibir el exigido curriculum, los hechos de pública notoriedad en el Salón Nacional de Artes Visuales, el que históricamente nunca se había suspendido por irregularidades,  las dudas que tenemos todos sobre si estaremos representados en la Bienal de Venecia y por quien, y por qué…etc.
Creemos todavía, que lo negativo algún día se podrá revertir.
Este diario se llama “Opinar”. Ese derecho ejercemos.

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