Buena intención

Wilmar PEREIRA


La preocupación del señor Presidente de la República, en el sentido de incentivar y apoyar una política de educación saludable y vigorosa, nos parece  tan oportuna como acertada.
Veamos: las órdenes impartidas a tales efectos le fueron dadas al Ministerio  de Educación y Cultura. El nombre de éste Ministerio es claro: la educación y la cultura van de la mano, simplemente porque no hay cultura sin educación y viceversa. Y reiteramos un concepto planteado en notas anteriores, para nosotros los artistas visuales (sobrentendiendo que las artes forman parte vivísima de la educación), se ha fallado notoriamente en cuanto a administración de cultura se refiere, no solamente en este gobierno sino en el anterior.
Y no se ha fallado porque administrativamente lo haya sido, sino porque aunque los lectores se fatiguen con nuestra prédica, enumeremos nuevamente algunos puntos en contra del Ministerio:
Desconocimiento casi total del interior.
Elaboración de una ley jubilatoria para artistas totalmente injusta y discriminatoria.
Creación de un Salón Nacional (capitalino) de Artes repleto de irregularidades, de tal forma que ha sido suspendido, demandado su primer premio, etc.
Está ahora a tiro el Ministerio, bajo las buenas intenciones del señor Presidente, de plantearse una política educativa y cultural NACIONAL, no mirando siempre hacia el sur (que también existe, lo sabemos), pero al norte del Río Negro que también existe.
Y acordarse de que cientos de niños, que jamás han visto la capital, accedan a logros que los capitalinos disfrutan con asiduidad. De los artistas visuales, ni hablar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario